Canciller de Guatemala viaja a Washington a reunión de la OEA sobre crisis en Venezuela

El ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala, Carlos Raúl Morales, viajó hoy a Washington para participar mañana en la reunión de consulta de la Organización de Estados Americanos (OEA) en la que se analizará la crisis en Venezuela.

“Vamos a participar en la reunión extraordinaria que convocó la OEA a los cancilleres de los estados miembros de este alto organismo, para conocer el tema que se da en Venezuela”, dijo el diplomático a los periodistas, antes de participar en la reunión de presupuesto abierto en Palacio Nacional de la Cultura.

Morales estará acompañado por el vicecanciller Carlos Martínez en el encuentro, al que se prevé la asistencia de 33 ministros del exterior, siendo el único ausente el de Venezuela.

La reunión fue convocada con 19 votos a favor, 10 en contra, 4 abstenciones y una ausencia, en la reunión del Consejo Permanente realizado por los representantes de los estados miembros de la OEA en abril pasado.

Entre los países que han confirmado su asistencia, según fuentes diplomáticas, figuran Guatemala, Argentina, Canadá, Colombia, Costa Rica, Honduras, México, Panamá, Paraguay, República Dominicana, San Vicente y Las Granadinas y Santa Lucía.

El objetivo de esta reunión es que los países promuevan una mediación de la región para resolver la crisis que afronta Venezuela.

Según la página oficial de la OEA, en el encuentro está previsto que intervenga el representante de cada país durante unos cinco minutos, mientras que el secretario general de la OEA, Luis Almagro, tendrá voz, pero no voto.

La reunión de consulta de cancilleres la establece la Carta de la OEA (1948), y no la Carta Democrática Interamericana (2001), por lo que en este encuentro no podría votarse por una eventual suspensión de Venezuela del organismo.

El pasado 14 de marzo, Almagro propuso a los países de la OEA suspender a Venezuela de la organización si no se convocaban a la brevedad elecciones generales libres.

Los países de la OEA rechazaron el ultimátum de Almagro y apostaron por agotar la vía diplomática.