La municipalidad de Amatitlán que dirige Mainor Orellana compró Q100 mil en medicina para pacientes con coronavirus que adjudicó a la oferta más cara.

Entre ocho opciones escogió la de Carlos Fernando Retana Audón, en cuyo historial registra 20 de sus 33 ventas este año con esta comuna.

Adquirió a este proveedor medicamentos como la Ivermectina hasta cuatro veces más caro de lo que pagaron otras entidades del Estado. La comuna gastó Q21 en cada tableta, mientras el Gobierno las adquirió a un costo unitario promedio de Q5.1.

Esta diferencia de precios se cuestionó por parte de los otros participantes del concurso, entre ellos Faceta. En su caso presentó dos inconformidades pues la comuna descalificó su oferta más económica de Q52 mil, pero esta impugnación fue rechazada.

La jefa de compras Floridalma Castillo y el alcalde Mainor Orellana Mazariegos adjudicaron la propuesta de Retana por obtener 70 puntos (30 por precio y 40 de calidad).

Faceta, en tanto, obtuvo 60 puntos (50 por precio y 10 por calidad). Mientras las otras seis competidoras no presentaron todos los productos que se pidieron y por ello tampoco fueron tomados en cuenta.

La empresa perdedora alegó en sus inconformidades que la alcaldía la descalificó por presentar productos genéricos y no de marca.En respuesta a estos cuestionamientos la comuna dijo en Guatecompras que “por asesoría médica” los insumos que Faceta iban a entregar “deben superar una serie de pruebas para comprobar que son igual de eficientes que el correspondiente de marca”.

Según la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) de Estados Unidos ambos tipos de medicina tienen las mismas propiedades y funcionan igual.

A criterio de la médica Karin Slowing, no es competencia de la alcaldía evaluar estos insumos, sino de la Dirección de Control de Medicamentos del ministerio de Salud y “si tenía registro sanitario quiere decir que pasó todos los procesos”.

Sin embargo, entre las bases del concurso la comuna no pidió este requisito. Solo incluyó que la calidad es uno de los parámetros para evaluar, pero no indicó como lo determinaría. Faceta sostiene en sus inconformidades que cada producto pasó por este registro.

Se buscó consultar con el alcalde y a la jefa de compras cuáles fueron los criterios para rechazar una oferta y aceptar otra, pero ninguno respondió las llamadas.Importadora de abarrotes

Carlos Retana se dedica a la compra, venta e importación de mercaderías en general, según la patente de comercio. En su historial como proveedor figuran 33 adquisiciones que distintas entidades le han otorgado de estas, 22 se dieron con la comuna de Amatitlán.

Ninguna venta fue por medicina, solo de mascarillas y otros insumos de protección.Retana se obtuvo su licencia sanitaria del ministerio de Salud para vender “productos alimenticios y materias primas” por cinco años del 25 de abril de 2015 a 2020. Este documento es el último vigente que registró en Guatecompras.

Esta no es la primera vez que una alcaldía omite priorizar la calidad de los productos que adquiere durante la emergencia sanitaria. Ojoconmipisto contó para la segunda entrega de las “Compras de la Pandemia” que 11 de 12 alcaldías no pidieron este requisito entre sus bases de marzo a junio.Al igual que esta ocasión, Amatitlán compró con sobreprecios en abril. En ese entonces adquirió 15 mascarillas n95 a Q48.5, casi el doble de su valor máximo. El gasto total fue de Q727.50 y la proveedora, Yésica Paola Sical UrízarTexto: Isaias MoralesTomado de Ojoconmipisto.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *