Como parte de las acciones realizadas por Cementos Progreso este año, se han donado más de 13 mil kits con alimentos se llevaron a cabo programas para fomentar el encadenamiento productivo entre los participantes y se mantuvieron las operaciones bajo estrictos protocolos de prevención frente a la emergencia.

El año 2020 quedará grabado en la historia como uno en el que el mundo se vio enfrentado a uno de los retos más complejo que ha enfrentado: la pandemia del COVID-19.

Como parte de las acciones por la emergencia sanitaria causada por la pandemia, la empresa Cementos Progreso puso en marcha programas para apoyar a las comunidades vecinas a Planta San Gabriel, así como asegurar la sostenibilidad de las operaciones mediante protocolos de actuación apegados a las disposiciones gubernamentales, a su Código de Valores Ética y Conducta y a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.

Para procurar la seguridad y salud de sus colaboradores, proveedores, clientes y vecinos, en Cementos Progreso desarrollamos más de 12 protocolos de actuación con el fin de reducir la probabilidad de contagios.

El Ingeniero Heber Barrios, gerente de la planta, indicó que se manejan fichas epidemiológicas con cada persona, el traslado de colaboradores se debe realizar haciendo una ocupación del 50% de las unidades donde previo al abordaje se toma temperatura y se realiza limpieza de manos con gel al personal que hace uso del medio de transporte. En las instalaciones, el uso de mascarillas certificadas N95 y KN95 es obligatorio junto a otras medidas preventivas acompañadas por una campaña permanente de concientización.

En este 2020 también se completaron pruebas de rendimiento que garantizan la óptima operación de los equipos de control ambiental. Se sembraron 268,979 árboles que contribuirán a mejorar las condiciones ambientales del municipio y que se suman a más de 600 mil árboles sembrados en las áreas cercanas a la planta.

Tecnología para aprovechar el agua de lluvia

En Planta San Gabriel se establecieron mecanismos para preservar el agua y utilizarla adecuadamente para que la flora, fauna, las comunidades y las operaciones, sean eficientes y sostenibles.

Los procesos productivos son secos. El agua que utiliza proviene del reservorio de agua de lluvia, empleada para el enfriamiento de equipos y para instalaciones administrativas.

El uso del reservorio de agua de lluvia podría compararse con el de un aljibe o depósito de agua doméstico. Tiene 8 metros de profundidad y una capacidad de 150,000 metros cúbicos, lo que equivale a 65 piscinas olímpicas.

Todas las aguas residuales industriales, residenciales y administrativas son tratadas, a través de procesos wetlandy el agua tratada se reúsa al 100%, dentro de las instalaciones para el riego de jardines.

Programas productivos

La alimentación es uno de los temas prioritarios en los que la empresa cementera concentra sus esfuerzos para apoyar a sus vecinos en las comunidades cercanas donde tienen sus operaciones. El programa Jardines Vegetales está enfocado en la seguridad alimentaria nutricional de 284 las familias, a través del autoconsumo de las hortalizas producidas y venta de los excedentes en la producción.

En este año también se desarrollaron los programas Sistema Milpa con 150 familias beneficiadas, Caficultura sostenible con 115 familias participantes y Floricultura para el desarrollo, con 136 familias beneficiadas.

Durante la pandemia se apoyó fuertemente al sector de floricultores  con la comercialización de más de 6,000 docenas de rosas, distribuidas entre colaboradores y público externo. Asimismo, en los últimos meses la empresa ha compartido más de 13 mil kits con alimentos para las familias, alcohol en gel e insumos médicos para los trabajadores de la salud, Bomberos Voluntarios, Policía Nacional Civil y la Alcaldía Indígena.

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