Una comitiva de diputados guatemaltecos se reunió este lunes con senadores mexicanos para hablar sobre la masacre del pasado 22 de enero, ocurrida en el estado de Tamaulipas, que dejó 19 víctimas fatales, de las cuales, 16 eran migrantes del país centroamericano.

A la reunión interparlamentaria, celebrada en el Senado mexicano, asistieron diputados del partido guatemalteco Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), además de diplomáticos del país centroamericano, incluyendo al embajador en México, Mario Bucaro.

Repatriar los restos

El diputado guatemalteco Carlos Barreda, coordinador de la bancada parlamentaria de UNE, pidió apoyo a los senadores mexicanos para que acompañen las investigaciones y que puedan ser repatriados los cuerpos de las víctimas al país centroamericano, para entregar los restos a sus familiares.

“Nosotros estamos muy preocupados porque puedan regresar los restos de nuestros hermanos guatemaltecos lo más pronto posible”, dijo Barreda durante la reunión.

“Las familias, mientras uno no vea los cuerpos de sus familiares, está siempre en la esperanza de que tal vez no es él, que tal vez no está muerto”, agregó el coordinador de UNE.

Tras la reunión en el Senado, la comitiva de diputados y diplomáticos guatemaltecos sostuvieron un encuentro con Francisco Garduño, comisionado del Instituto Nacional de Migración (INM) de México.

En dicho encuentro, el Gobierno mexicano, a través del INM, se comprometió “a cubrir los gastos de repatriación de las personas migrantes guatemaltecas asesinadas en el municipio de Camargo”, según reza un comunicado de prensa de la dependencia.

Masacre en Tamaulipas

El pasado 22 de enero, las autoridades policiales encontraron 19 cuerpos calcinados dentro de dos camionetas, después de que fueran alertadas por una llamada anónima en el municipio de Camargo, en el estado de Tamaulipas.

El municipio de Camargo es una zona de paso azotada por el Cártel del Noreste, escisión de Los Zetas, que busca ampliar su control en la región de Tamaulipas, conocida como La Ribereña, y tradicionalmente bajo el dominio del Cártel del Golfo.

El pasado 2 de febrero, la Fiscalía de Tamaulipas informó que 12 miembros de la Policía Estatal estaban involucrados en la masacre de 19 personas. A los uniformados se les señaló por los presuntos delitos de homicidio calificado, abuso de autoridad en el desempeño de funciones administrativas y falsedad en informes.

Hasta el momento, la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas ha logrado la identificación genética de 14 ciudadanos guatemaltecos: Élfego Roliberto; Marvin Alberto; Mádelyn Estefanie; Bramdon D.; Rubelsy Elías; Santa Cristina; Anderson Marco; Iván Gufiel; Osmar Neftalí; Paola Damaris; Dora Amelia; Adán C.; ​Ribaldo Danilo; y Edgar L.

Dos fallecidos son de nacionalidad mexicana y fueron identificados como Jesús M. y Daniel P. Por otra parte, tres víctimas más de la masacre permanecen sin ser reconocidas.

Por su parte, la senadora mexicana Bertha Caraveo, presidenta de la Comisión de Asuntos Fronterizos y Migratorios, se comprometió con la comitiva guatemalteca a que no descansarán “hasta que la dignidad se haga costumbre y se encuentre justicia en esta atrocidad”.

Tomado de RT Noticias

Por El Metropolitano

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