El presidente chino Xi Jinping, cuya carrera ha estado asociada estrechamente con la guerra de su país contra la pobreza, declaró hoy jueves que China se ha anotado una “victoria completa”.

El país ha creado el “ejemplo de China” en la reducción de la pobreza y ha hecho grandes contribuciones a la mitigación de la pobreza mundial, dijo Xi en una reunión para marcar los logros del país en la erradicación de la pobreza y para elogiar a modelos a seguir en esa causa.

En la carrera contra el empobrecimiento en el país, el presidente chino es muy consciente de que la erradicación de la pobreza es un ideal común de la humanidad. Por ello, ha instado a su país a desempeñar un papel cada vez más proactivo en los esfuerzos mundiales para reducir la pobreza.

Xi lo llama “la perspectiva mayor”.

Desarrollo centrado en el pueblo

A finales de la década de los sesenta, Xi, quien en ese entonces tenía menos de 16 años, llegó a un pueblo pequeño de la meseta de loess de la provincia norteña de Shaanxi y ahí trabajó en la tierra durante siete años.

Por aquel entonces, los agricultores no tenían otra cosa que ofrecer más que sudor y esfuerzo con la esperanza de vivir mejor, pero debido a la grave escasez de recursos, eso seguía pareciendo una ilusión para la población rural pobre.

Esa experiencia generó un impulso duradero en la devoción de Xi por la causa de la lucha contra la pobreza.

Para finales de 2010, la economía china ascendía a unos 6 billones de dólares, superando a Japón como la segunda economía más grande del mundo, mientras que seguían existiendo casi 150 millones de personas cuyos ingresos eran inferiores a un dólar diario.

Luego de que el producto interno bruto (PIB) per cápita de China pasó de 4.551 dólares en 2010 a 10.276 dólares en 2019, cruzando la marca de los 10.000 dólares por primera vez, Xi señaló repetidamente que “ni una sola zona o individuos pobres serán dejados atrás”.

Durante la última década, el objetivo general de la lucha contra la pobreza de China fue hacer realidad los Dos Aseguramientos y las Tres Garantías: asegurar que los pobres de las zonas rurales no tengan que preocuparse por la comida y el vestido, y que tengan acceso a la educación obligatoria, a los servicios médicos básicos y a una vivienda segura.

“Es un requisito básico y un indicador central en nuestro esfuerzo de erradicación de la pobreza que para 2020 logremos cumplir los Dos Aseguramientos y las Tres Garantías para los residentes rurales empobrecidos”, dijo Xi durante una gira de inspección por el municipio de Chongqing, en el suroeste de China, en abril de 2019.

“Esto es clave para el éxito de la etapa final de nuestra lucha contra la pobreza”, dijo.

Mientras el pueblo chino se acerca a la realización de lo que se conoce como el sueño chino, cientos de millones de personas en otros países siguen viviendo en la pobreza extrema.

“No podemos más que sentir una profunda preocupación por el hecho de que más de 800 millones de personas todavía se van a la cama diario con el estómago vacío”, dijo Xi en la Cumbre de Desarrollo Sostenible 2015 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en su sede en Nueva York.

Como nación en desarrollo, China compartirá sus oportunidades de desarrollo con otros países en desarrollo, prometió Xi el mismo día en la mesa redonda de alto nivel sobre la Cooperación Sur-Sur.

“China vinculará estrechamente su desarrollo con el crecimiento común del mundo en desarrollo, conectará el sueño chino con el sueño de todos los pueblos de los países en desarrollo por una vida mejor, y colaborará con otros países en desarrollo para crear un futuro brillante para el progreso común”, dijo.

Alivio de la pobreza con actuación afinada

En 2012, todavía había casi 100 millones de personas viviendo por debajo de la línea de pobreza nacional, con 2300 yuanes (unos 356 dólares en valor actual) o menos al año, un nuevo pero duro periodo en la batalla contra la pobreza de China.

La idea del “alivio de la pobreza con actuación afinada” ha resultado ser el arma poderosa de China en su impulso final contra la pobreza, y fue presentado por primera vez por Xi durante una gira de inspección en 2013 a Shibadong, una aldea de la minoría miao en la provincia central de Hunan.

A pesar de estar ubicada en lo profundo de las montañas, Shibadong abunda en encanto étnico y recursos ecológicos. Por ello, los aldeanos decidieron apostar su futuro a seis grandes industrias, entre ellas el bordado miao y el turismo rural.

A principios de 2017, los 533 residentes pobres de la aldea salieron de la pobreza, y los ingresos netos per cápita crecieron casi nueve veces entre 2013 y 2019.

En 2018, el presidente de Laos, Bounnhang Vorachith, encabezó una delegación a Shibadong para aprender de su libro de tácticas para la lucha contra la pobreza.

Puesto que Laos está luchando para reducir la pobreza, el éxito de la aldea se ha convertido en un modelo para el país, escribió Bounnhang a los aldeanos de Shibadong en 2019.

Luego de abrir un camino de reducción de la pobreza con peculiaridades chinas, China, bajo la guía de Xi, está ayudando a otros países en desarrollo a transformar su donación de recursos en ventajas de desarrollo.

En el año 2000, Xi ayudó a lanzar el proyecto piloto Juncao para ayudar a mejorar las condiciones de vida del pueblo de Papúa Nueva Guinea, cuando era gobernador de la provincia sudoriental china de Fujian.

El juncao, conocido como “césped mágico” y descubierto por científicos chinos, es un sustituto económico y amigable con el medio ambiente de la madera que se puede utilizar como sustrato para el cultivo de hongos.

Dieciocho años después, durante la visita de Xi a ese país de Oceanía, las dos naciones firmaron otro proyecto de ayuda para usar la tecnología del pasto. Para el 2023, se espera que el programa de ayuda libere de la pobreza a 30.000 residentes locales.

En una reunión de Naciones Unidas en 2019, la ex presidenta de la Asamblea General, María Fernanda Espinosa Garcés, describió el Juncao como “emblemático de la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China”, la cual, de acuerdo con cálculos del Banco Mundial, podría contribuir a sacar de la extrema pobreza a 7,6 millones de personas y a 32 millones de la pobreza moderada.

Batalla cuesta arriba

En los últimos ocho años, China ha sacado de la pobreza a 98,99 millones de residentes rurales pobres que vivían por debajo de la actual línea de la pobreza, y 832 distritos pobres y 128.000 aldeas pobres fueron sacados de la lista de pobreza, dijo hoy Xi, al elogiar los logros del país en la erradicación de la pobreza absoluta y describirlos como un milagro que “pasará a la historia”.

Fue una batalla muy dura, particularmente después de la pandemia de la COVID-19 que surgió a finales de 2019 y afectó la economía de China.

Gracias a los esfuerzos duales de China para prevenir y controlar la propagación de la COVID-19 y para estabilizar el desarrollo económico y social, su economía emergió como la única economía importante que creció en 2020, con un incremento de 2,3 por ciento en su producto interno bruto (PIB) interanual, de acuerdo con datos oficiales de mediados de enero.

A pesar de la recuperación de China, otros mercados emergentes y economías en desarrollo, sin embargo, podrían seguir caminos divergentes de recuperación, ya que la pandemia aún está atacando muchas partes del mundo, de acuerdo con la Actualización de las Perspectivas de la Economía Mundial publicada el 26 de enero por el Fondo Monetario Internacional.

La búsqueda de la erradicación de la pobreza ha sufrido su peor revés por primera vez en una generación.

Se pronostica que la crisis de la COVID-19 lleve a 32 millones de personas de nuevo a la pobreza extrema y que los esfuerzos para reconstruir las economías de las naciones más pobres del mundo posteriores a la pandemia sean significativamente insuficientes, señaló en diciembre la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo.

La conferencia pidió acción política rápida, significativa y sustancial.

En su discurso especial en el Evento Virtual de la Agenda de Davos del Foro Económico Mundial (FEM) realizado en enero, Xi dijo que China, como miembro firme de los países en desarrollo, profundizará aún más la cooperación Sur-Sur, y contribuirá al esfuerzo de los países en desarrollo para erradicar la pobreza, mitigar la carga de la deuda, y lograr más crecimiento.

En la Cumbre del G20 en Riad del 21 de noviembre, Xi señaló que “debemos mantener nuestro apoyo para los países en desarrollo y ayudarlos a superar las dificultades causadas por la pandemia”.

Prometió que China incrementará el nivel de suspensión de deuda y la asistencia para países que enfrentan dificultades particulares, y alentará a sus instituciones financieras para proporcionar nuevo apoyo financiero de manera voluntaria y de acuerdo con los principios del mercado.

“Por el lado del barco naufragado, miles de velas pasan”, dijo Xi, citando un poema chino. “Con ese espíritu, unamos esfuerzos para dar una vida mejor a nuestro pueblo y construir una comunidad de futuro compartido de la humanidad”. Tomado de Xinhua

Por El Metropolitano

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