La fiscalización a las compras realizadas durante los últimos dos años por autoridades del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social y de la Dirección de Redes Integradas de Servicios de Salud de Quetzaltenango encendió las alarmas ante posibles irregularidades en el uso de recursos públicos.
Los análisis comparativos realizados por el congresista revelan diferencias que generan preocupación.
Un oxímetro adquirido en noviembre habría sido comprado 73% por encima de su valor de mercado, mientras que otros productos, entre ellos sillas de escritorio y extintores, presentan diferencias de hasta 132%.
Pero las alertas no terminan ahí. Durante la revisión también se detectó que un proveedor recurrente no pudo ser localizado en la dirección registrada.
La empresa ha facturado Q439 mil 470 en 2026, después de haber recibido pagos por Q842 mil 451 durante 2025
Ante estos hallazgos, se realizarán verificaciones de campo para determinar si existen irregularidades. De confirmarse los señalamientos, se presentarán las denuncias correspondientes ante las autoridades competentes.
Resulta especialmente preocupante que persista el desabastecimiento en los servicios de salud mientras se identifican posibles compras con sobrevaloraciones.
Los recursos públicos deben utilizarse con transparencia, eficiencia y responsabilidad.
La fiscalización continuará hasta esclarecer cada uno de los casos y determinar si hubo o no anomalías en el manejo de los fondos públicos.




