El músculo también tiene memoria, historia y corazón. Este fin de semana, con más de un centenar de atletas provenientes de toda la República, se celebró la edición número 76 del Señor y Señorita Guatemala, el evento más importante, longevo y prestigioso del fisicoculturismo nacional, organizado por la IFBB Guatemala.
Y esta vez, la historia se escribió con lágrimas, con aplausos de pie y con dos nombres que representan la perseverancia: Albita Cantillo, nueva Señorita Guatemala, y Marvin Yat, nuevo Señor Guatemala.
Ambos, con más de 40 años, después de años de militancia, de dietas, de madrugadas en el gimnasio y de competir sin rendirse, lograron pisar la cúspide de esta disciplina.
No fue un triunfo cualquiera. Fue la reivindicación del atleta que cree, que espera y que no abandona.
Más que un campeonato, el cierre de un país que entrena unido
El Señor Guatemala 2026 no fue solo una tarima iluminada. Fue el cierre de un ciclo monumental que demuestra el trabajo silencioso y profesional que se hace durante todo el año: 15 eventos locales, 3 eventos regionales, 3 eventos invitacionales y la organización de 2 eventos internacionales.
Un calendario que solo es posible gracias al trabajo articulado de las Asociaciones Deportivas Departamentales y al cuerpo técnico de la Federación, jueces, entrenadores y delegados que viajan, forman, pesan, miden y acompañan a cada atleta desde su primer posado hasta el escenario nacional.
Ese esfuerzo se sintió el sábado, en una jornada inédita y profundamente emotiva. Las delegaciones departamentales se enfrentaron en los Juegos Nacionales por Equipos y Retalhuleu se coronó campeón. Fue una emoción nunca antes vivida: atletas femeninas lloraron al recibir su medalla, no por el metal, sino por lo que significa representar a su tierra con el cuerpo como bandera.
Una gala que hizo historia
Por primera vez en sus 76 años, el máximo evento premió Absolutos en seis categorías: Bikini, Físico Clásico, Wellness, Fisicoculturismo Libre, Mens Physique y Bodyfitness elevando el nivel competitivo y dando el reconocimiento que esta nueva generación de atletas merece.
En cada pose, en cada dorsal marcado, había una historia de una asociación que prestó su gimnasio, de un técnico que corrigió una postura, de una madre que apoyó la dieta de su hijo, de un departamento entero que viajó en bus para gritar un nombre.
El Señor y Señorita Guatemala sigue siendo la fiesta del músculo, sí. Pero este año nos recordó que el músculo más fuerte es el del corazón que no se rinde.
Albita originaria de Guatemala y Marvin de Cobán Alta Verapaz ,no solo ganaron un título. Nos enseñaron que la cima no tiene edad, cuando se tiene el coraje de seguir escalando.
#SeñorGuatemala#CDAG#fedefisico#metroredss













