Debido a que este 24 de abril vence el periodo del contrato por 25 años, aprobado por el Congreso de la república y que la empresa Mexicana Marhnos debe entregar al Estado la administración de la autopista Palín-Escuintla, el candidato a la presidencia por el partido victoria Amílcar rivera, en con deferencia de prensa, expreso estar en contra de la renovación de la concesión de la autopista ya que se estaría regalando los activos del país.
El Presidenciable Rivera acompañado del alcalde de Escuintla y su compañero de fórmula Fernando Mazariegos por su parte hace un llamado al ejecutivo y legislativo, de NO renovar dicha concesión ya que se le estaría haciendo un daño al país, al municipio de palin y al municipio de Escuintla.
Así mismo índico que dicha empresa (Marhnos), por más de 25 años no pudo tener un cobro eficiente para los guatemaltecos, ya que a ellos solo les interesa es cobrar el peaje, “ si este gobierno se atreve a renovar la concesión, buscaremos la lesividad, porque es lesivo parta el país, para la nación y para la prosperidad de Guatemala,” expreso rivera.
“Los vecinos de palin, Escuintla, el departamento y los guatemaltecos consientes, están en contra de no seguir regalando el país, no podemos seguir regalando los activos del país”, “hay que recordar que esta carretera fue construida con un préstamo de los guatemaltecos hace 25 años y hoy alguien se estará llevando ese dinero y ya no podemos seguir permitiendo esos abusos en guatemala”. Finalizo el candidato a la presidencia por el partido victoria.
Por otra parte, la empresa Marhnos deberá devolver al CIV la concesión que fue otorgada a finales de la década de 1990 y que fue impulsada por la administración de Gobierno de ese momento, por lo tanto, la unidad de Concesiones y Desincorporaciones del CIV debe recibir la administración, una vez concluya el contrato, según las condiciones establecidas y definidas en la concesión.
A menos, unos 10.000 vehículos circulan a diario por la autopista Palín-Escuintla, que construyó el Estado de Guatemala pero fue concesionada a una empresa privada con capital mexicano y por cuyo uso el país recibe pocas regalías.
Texto Javier Ponce


