Jazmín de la Vega fue removida del cargo de ministra de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda luego de no seguir las instrucciones del presidente Bernardo Arévalo relacionadas con el pago a empresas constructoras.
Los detalles de la destitución fueron explicados por la secretaria privada de la Presidencia, Ana Glenda Tager, durante una citación en el Congreso de la República con la bancada de diputados del Partido VOS junto al secretario general, Juan Gerardo Guerrero, y el secretario de Comunicación, Haroldo Sánchez.
Según Tager, la ahora exministra violó la confianza del Presidente al no seguir los lineamientos que este le habían instruido.
Según la funcionaria, el mandatario creó un grupo en el que participaba él mismo; el ministro de Finanzas, Jonathan Menkos, y la entonces ministra De la Vega.
En esta mesa se definió un listado de empresas que recibirían los pagos que les correspondían por las obras que se estaban ejecutando y en qué orden debían hacerse.
Estos se definirían bajo cuatro criterios, con el fin de no beneficiar a ninguna empresa en particular, cumplir a cabalidad con los compromisos de pago y actuar con transparencia:
No se repetirían los pagos a empresas que ya hubieran recibido el mes anterior, para que todas puedan recibir conforme el avance de la obra y con relación a los pagos atrasados.
El avance financiero y el avance físico de las obras debe ir alineado.
Se debe sincronizar el pago entre las empresas ejecutoras y supervisoras, para que las segundas puedan verificar el trabajo de las primeras a medida que se avance en las obras.
Los pagos se repiten a las empresas cada tres meses como máximo




