Mientras los partidos políticos y pobladores descontentos protestan por un posible fraude, el Tribunal Supremo Electoral, TSE se lava las manos diciendo que no existe una ley para realizar cotejo, cuando en realidad si lo hay y existen antecedentes de las elecciones del 2019, según analistas.
Analistas políticos señalan que la petición de partidos políticos para que se haga un recuento de “voto por voto” no se estipula en la Ley Electoral y de Partidos Políticos (Lepp), aunque el Tribunal Supremo Electoral (TSE) sí puede autorizar un cotejo de actas como se hizo en las elecciones generales del 2019 para despejar las dudas, una medida que para exmagistrados y analistas no es del todo viable.
A pocos días de haberse realizado las elecciones las impugnaciones en contra de los resultados se ha incrementado y ahora existen 24 recursos de nulidad por inconformidades, especialmente en el departamento de Guatemala y por supuesto en la capital que es lo más patético que existe.
Los fiscales atribuyen la inconsistencia en los resultados electorales a la deficiencia del sistema paralelo que utilizó la Junta Electoral del Distrito Central y Guatemala, que cuatro días después de los comicios reconoció que no funcionó y que desistieron de su uso el mismo día de las votaciones debido a la tardanza para procesar los resultados.
El TSE en un comunicado señala que “no cuentan con atribuciones para realizar un recuento de votos, ni desconocer los resultados remitidos en actas físicas e integración de resultados”, y cualquier inconformidad al respecto, debe ser conocida por las juntas electorales, según los “tiempos y procedimientos establecidos”.
No obstante, los especialistas señalan que el artículo 125 de la Ley Electoral y de Partidos Políticos referente a las atribuciones y obligaciones, refiere que el TSE tiene como atribución y obligación “resolver en definitiva todos los casos de su competencia que no estén regulados por la presente ley”.
En una entrevista a Prensa Libre el analista político Gregorio Saavedra, dijo que si bien no es factible contar “voto por voto”, la intervención del TSE es una salida para que atienda y resuelva las inconformidades de los partidos políticos y de la ciudadanía en general, como se hizo en las elecciones de 2019 por medio del conteo de actas de elecciones generales.
“Ese artículo -125- se utilizó en el proceso pasado para reducir la incertidumbre y arreglar los problemas que se llevaron a cabo con las fallas en el sistema de transmisión de datos, fue útil para desvanecer esas dudas. No hay que caer en esta crisis de abrir las bolsas y contar voto por voto, pero tampoco decir que el proceso ya estuvo y si hubo irregularidades, hubo irregularidades. Se puede convocar a los partidos y público en general para hacer el cotejo y la integración de las actas”, dice Saavedra. Todo lo anterior demuestra que no se trata solo de lavarse las manos por parte del TSE, sino dejar limpio sus nombres, especialmente de los magistrados de este alto tribunal y los antecedentes ya existen para que ellos puedan realizar una buena labor y dejar bien en claro lo ocurrido en las elecciones, especialmente en las de la capital donde realmente deja un mal sabor de boca.
