“Creo que los partidos que tienen relación muy directa con las maras, los que han sido financiados por la delincuencia organizada, ahora que el gobierno de los Estados Unidos los incluyeron en la lista de terroristas, se quieren desmarcar, enviando mensajitos ridículos de paz y armonía. La sangre de miles de víctimas inocentes que mancha sus asquerosas manos no se limpia con puntos resolutivos, ni mensajes ridículos. A lo hecho, pecho; esos partidos no son más que el brazo político de esas maras terroristas y muchos tendrán que responder ante la justicia.
Edgar del Cid, sacerdote
